The Fast of the Holy Family

12-31-2017Faith and FamilyLani Bogart

On this Feast of the Holy Family, Mary and Joseph show us how to obey. They don't ask for exceptions to the rules, they simply obey.

At the Temple, Mary and Joseph hear the prophetic words of Simeon and Anna about their beloved baby boy. First, Simeon describes seeing the "salvation" God has sent His people in this little Child. Simeon's words "amazed" Mary and Joseph. As parents, we dream of great things for our children. We want to see happiness in their future. We would not want to hear what Mary and Joseph heard next from Simeon: "this Child is destined...to be a sign that will be contradicted." They heard how the sword would pierce Mary's heart as her Child did the work God sent Him to do. Even God's own Son, born into the best possible loving, devout family, did not escape suffering in this world. Still, Joseph and Mary trusted in God's good plan.

Even when they heard startling prophetic words, Joseph and Mary trusted and obeyed. They trusted in the promises of God one day at a time.

Do you trust and obey God in your family life? Let us ask the Holy Family to pray for our families to be more trusting and obedient to Christ and the Church.

En esta fiesta de la Sagrada Familia, María y José nos muestran cómo obedecer. No piden excepciones a las reglas, simplemente obedecen.

En el Templo, María y José escuchan las palabras proféticas de Simeón y Ana sobre su amado bebé. Primero, Simeón describe ver la "salvación" que Dios ha enviado a Su pueblo en este pequeño Niño. Las palabras de Simeón "asombraron" a María y a José. Como padres, soñamos con grandes cosas para nuestros hijos. Queremos ver la felicidad en su futuro. No quisiéramos escuchar lo que María y José oyeron de Simeón a continuación: "este Niño está destinado ... a ser una señal contradictoria". Oyeron cómo la espada traspasaría el corazón de María mientras su Hijo hacia el trabajo que Dios le envió a hacer. Incluso el propio Hijo de Dios, nacido en la mejor familia amorosa y devota posible, no escapó al sufrimiento en este mundo. Aún así, José y María confiaron en el buen plan de Dios.

Incluso cuando escucharon palabras proféticas sorprendentes, José y María confiaron y obedecieron. Confiaban en las promesas de Dios un día a la vez.

¿Confía y obedece a Dios en su vida familiar? Pidamos a la Sagrada Familia que ore para que nuestras familias sean más confiadas y obedientes a Cristo y a la Iglesia.

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