Perfect Love

01-14-2018Holy Catholic Marriage

Jesus said, "Be perfect as your heavenly Father is perfect" (Mt 5: 48). Many married couples embark on marriage with the hope of having a perfect wedding, marriage and family. Perfectionism is a priority in their lives as they try to control the world, spouse and family. Jesus' call to perfection has to do with holiness, a desire for personal holiness based on a disciplined obedience to the will of God rather than control of spouse. Jesus wants to help us with our quest for perfect holiness so He gave His Church the needed tools to help us. He awaits us in reconciliation to provide the graces needed for holiness to help let go of anger, pride, fear, bitterness, disappointments, past hurts and all issues that lack love and exert control.  

Decide to live with holy love because it conquers all. We are not perfect, but Jesus is perfect, so pray without ceasing for His perfect love to increase your capacity to serve, honor and respect your beloved. Catholic sacramental marriage is holy. We hold nothing back: it is forgiving, faithful, life giving, fruitful and   permanent, just as Christ's love for the Church.

Share this with your spouse. Ask Jesus to help both of you to be holy as He commanded. Begin anew today to speak and act with patience, forgiveness, kindness, attention and love for each other. Stop controlling your spouse. Take the anger, pride, fear, bitterness, hurt and all that is keeping you from holiness to the Divine Physician who is waiting for you in reconciliation. Spouses have the right and obligation to point out behaviors that are sinful or hurt the marriage in a loving kind way. Are you helping your beloved spouse achieve holiness?

Jesús dijo: "Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto" (Mt 5, 48). Muchas de las parejas casadas se embarcan en el matrimonio con la esperanza de tener una boda, matrimonio y familia perfecta. El perfeccionismo es una prioridad en sus vidas, ya que tratan de controlar el mundo, el cónyuge y la familia. El llamado de Jesús a la perfección tiene que ver con la santidad, un deseo de santidad personal basada en una obediencia disciplinada a la voluntad de Dios en lugar de control del cónyuge. Jesús quiere ayudarnos con nuestra búsqueda a la santidad perfecta, por lo que le dio a su Iglesia las herramientas necesarias para ayudarnos. Él nos espera en la reconciliación para proporcionar las gracias necesarias para la santidad, para ayudar a dejar atrás la ira, orgullo, miedo, amargura, decepciones, heridas del pasado y todos los problemas que carecen de amor y ejercen control.

Decide vivir con amor santo porque lo conquista todo. No somos perfectos, pero Jesús es perfecto, así que ora sin cesar para que tu amor perfecto aumente tu capacidad para servir, honrar y respetar a tu amada. El Sacramento Católico del matrimonio es santo. No retenemos nada: es indulgente, fiel, dador de vida, fructífero y permanente, así como el amor de Cristo por la Iglesia. Comparte esto con tu cónyuge. Pídele a Jesús que los ayude a los dos a ser santos como Él lo mandó. Comiencen de nuevo hoy para hablar y actuar con paciencia, perdón, bondad, atención y amor mutuo.

Deja de controlar a tu cónyuge. Lleva la ira, orgullo, miedo, amargura, dolor y todo lo que te está impidiendo la santidad al Médico Divino que te está esperando en la reconciliación. Los cónyuges tienen el derecho y la obligación de señalar con amor y de una manera amable, comportamientos que son pecaminosos o que hieren el matrimonio. ¿Estás ayudando a tu amado esposo a alcanzar la santidad?  

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